Se trata de una violación gravísima de todos los Convenios Internacionales de Derechos Humanos, que ha sido ya calificada como crimen de la humanidad, cometido contra una población indefensa, cercada y asolada por el hambre y penurias sin cuento. En la masacre está siendo utilizado incluso armamento prohibido como las bombas de racimo y de fósforo blanco. Los heridos apenas pueden ser atendidos en hospitales sin medios ni medicamentos. Las secuelas serán terribles.Se trata de una acción inhumana, insoportablemente cruel, que exige una reacción contundente y urgente de las Naciones Unidas y de la Unión Europea; y por supuesto del Gobierno Español.(...)"


