22 octubre, 2009

CUERPO, ARTE. BODY, ART.

El cuerpo humano, sus formas y su expresión, ha sido la temática más antigua y constante en la historia de las artes plásticas. Desde siempre, este tema, tan recurrente, se ha enfocado desde las intenciones creadoras más diversas, como la danza, la música, la pintura, el performance… o tomándolo como motivo central de la experiencia estética.

Nuestro cuerpo deviene entonces como objeto estético, obra de arte; es decir, un ser más expresivo, más libre. Es un nuevo cuerpo que dirige la creación hacia sí mismo. El cuerpo humano aparece entonces como vínculo de comunicación, como experiencia creativa. El cuerpo como idea, se hace denso de significado y de sentido…sirviéndose de la Fotografía para obtener la permanencia de su expresión.

Más allá del momento fugaz, efímero, se materializa el gesto, el movimiento, la mirada, las formas…en una imagen de luz y del instante expresivo decisivo. Alcanza así, de un modo atemporal, a quienes en otro espacio y momento están abiertos a contemplar el cuerpo humano, como motivo plástico y como medio creativo.


Carmen Rivero















Raquel Clausí












ACERCA DE LA MIRADA: El proceso creativo en el proyecto fotográfico




A la hora de fotografiar, lo primero es poner en claro las ideas que rondan por la cabeza y crear un estilo propio, con una buena mirada fotográfica. Es muy importante seguir nuestra voz interior, por eso una vez que hayamos apostado por nuestro trabajo personal, hay que tratar de contarlo de un modo coherente.

Acerca de la mirada: el proceso creativo en el proyecto fotográfico no es un taller sobre técnica, sino sobre el funcionamiento de nuestra mirada y nuestro pensamiento plasmado en imágenes.Importa, por tanto, con qué ojos miramos, cómo situamos visual y conceptualmente los elementos en nuestra memoria, en el espacio que hemos construido para ellos en el visor de la cámara.

Objetivos

Conocer y aplicar las pautas necesarias para la elaboración y difusión de nuestros proyectos fotográficos.

Crear un espacio de libertad creativa que permita experimentar y encontrar las propias posibilidades expresivas y el desarrollo de la máxima potencialidad creativa de cada uno.Construir proyectos que lleguen al soporte final con toda su fuerza comunicativa.


07 octubre, 2009

NOBEL DE FÍSICA PARA LOS CREADORES DE LA FOTOGRAFÍA DIGITAL



El Premio Nobel de Física 2009 ha incurrido sobre Willard S. Boyle y Georges E. Smith. Los estadounidenses han sido galardonados por sus investigaciones en el ámbito de la fotografía digital y han compartido el galardón, dotado con 980.000 euros, con el investigador británico-estadounidense Charles K. Kao, por sus investigaciones acerca del envío de información a través de la fibra óptica.

En 1969, Boyle y Smith inventaron una nueva tecnología de imagen: el CCD (Charge-Coupled Device), un dispositivo de cargas eléctricas interconectadas, que transforma la luz en señales eléctricas.


El CCD, o sensor electrónico, es el ojo de las cámaras digitales y revolucionó la fotografía al permitir que la luz fuera capturada de forma electrónica en lugar de sobre una película.

En un principio se planteo como un sistema de almacenamiento de información. Sin embargo, un año más tarde, los laboratorios Bell para los que trabajaban Boyle y Smith construyeron la primera videocámara que implemento un CCD como sistema para capturar imágenes.

No obstante la auténtica aparición de la fotografía digital en el sentido moderno acaeció ya iniciada la década de los noventa. Su aceptación ha sido tan grande que hoy en día ya es difícil encontrar cámaras analógicas en las tiendas de fotografía.

FOTO TALLERES EN SIERRA MÁGINA



FotoTalleres en Sierra Mágina es una iniciativa formativa que a lo largo del año convoca distintos talleres dirigidos por fotógrafos de reconocida trayectoria nacional e internacional. La convivencia-taller durante varios días es la fórmula elegida para compartir experiencias y conocimientos y se presenta como el mejor método de interacción entre los participantes y los distintos autores de los talleres.

Esto se consigue gracias al emplazamiento del alojamiento rural El Cercadillo, lugar del encuentro, situado en un enclave privilegiado: el Paraje de Cuadros en el corazón del Parque Natural de Sierra Mágina, una de las zonas montañosas más atractivas de Jaén. La sierra está coronada por la cima más alta de la provincia, el pico Mágina, con 2.167 m.

Se trata de un lugar ideal para el desarrollo del taller, tanto por su extraordinario y silencioso paisaje como por las instalaciones ofrecidas por El Cercadillo, una cuidada casa en medio de este paraje natural. Sus diferentes espacios exteriores alrededor del complejo rural ofrecen unas maravillosas vistas del Parque Natural.

06 octubre, 2009

PUNTO DE VISTA. TALLER CON RICKY DÁVILA



Orientado a fotógrafos en busca de un proyecto personal y de un posicionamiento propio en el ámbito de la fotografía, el taller Punto de vista, la fotografía como visión personal estimulará la creatividad y la curiosidad en distintas direcciones y facilitará las claves básicas para la consecución de un proyecto fotográfico personal.

Los participantes deberán traer sus propios trabajos, que servirán de base a comentarios orientativos: fotografías comerciales, autobiográficas, documentales, etc., serán herramientas para el intercambio de opiniones, y permitirán compartir dudas y debatir sobre las nuevas reglas del medio.

Su obra puede verse en Ricky Dávila

Granada, 7 y 8 de noviembre

190 €

Plazas limitadas

Más información en fototalleres@leosimoes.com

INDEPENDIENTE. TALLER CON PET BONET. Del 3 al 7 de febrero de 2010




Se abre el plazo para inscribirse en el taller Independiente que el fotógrafo Pep Bonet y su asistente Joan Roig impartirán el próximo mes de febrero dentro de la iniciativa FotoTalleres en Sierra Mágina en el paraje de Cuadros en la localidad de Bedmar (Jaén).

El taller Independiente analizará las dificultades y los retos a los que se enfrenta el fotógrafo a la hora de afrontar un proyecto, la importancia de la motivación, la subjetividad que impregna cada trabajo y el crecimiento personal que se obtiene a través de la fotografía.

Previamente al encuentro se realizará una práctica fotográfica con un seguimiento individual vía e-mail por parte de los autores del taller. La intención es conseguir en los participantes un flujo de trabajo rápido, ordenado y que aprendan a seleccionar las imágenes. Para ello, se asignará un tema a desarrollar que deberá entregarse antes de inicio del taller.

Pep mostrará los proyectos realizados en los últimos años, hablará de la logística empleada para llevar a cabo su trabajo, los recursos existentes y los más indicados para cada proyecto. Dedicará tiempo a la investigación de ideas, la financiación, subvenciones, becas, trabajar con ONG´s, agencias, etc.

Joan se centrará en la optimización digital mediante la edición de imágenes y su interpretación con técnicas simples que servirán para definir un estilo visual y así conseguir un resultado óptimo dominando la posproducción digital. Cada participante trabajará con sus imágenes (se aconseja traer un mínimo de 20 imágenes en formato RAW).

Son los siguientes Independiente. Taller con Pep Bonet
Solicitud de plazas en fototalleres@leosimoes.com
Aquí más info sobre Pep Bonet
http://www.pepbonet.com


02 octubre, 2009

CURSO CONSTRUIR NUESTRA FOTOGRAFÍA. La creación personal de las imágenes.

XAVIER MOLLÀ
Del 5 al 8 de Noviembre



Temática a impartir en el curso
· Revisión del software que nos pueda ayudar a hacer la edición de nuestro trabajo.
· Condiciones lumínicas de trabajo: cómo debe ser nuestro entorno de trabajo.
· Gestión del color: Qué perfil es el mejor para nuestro trabajo.
· Calibración del Monitor: Iniciación a la calibración y tipos de calibradores del monitor.
· Fomatos de ficheros y profundidad de color.
· Gestión de ficheros raw en Camera Raw de Photoshop.
· Análisis de nuestro trabajo fotográfico. Qué nos hemos planteado como trabajo. Qué aspecto le queremos dar a nuestra obra fotográfica en función de la temática escogida. Qué queremos transmitir y cómo vamos a conseguirlo.
· Enumeración de las herramientas que se emplearán en el curso del software Adobe Photoshop.
· Creación del workflow o flujos de trabajo para optimizar nuestro tiempo.
· Tratamiento zonal de la imagen mediante curvas, niveles y los distintos ajustes de color.
· Demostración de como llegar a los objetivos previstos del planteamiento de nuestro trabajo con los procedimientos aprendidos.
· Distintos procedimientos de conversión de una fotografía digital en color a blanco y negro.
· Revisión de algunos pluging que nos pueden ayudar con nuestro trabajo fotográfico.

Habrá un periodo de exposición teórica del profesor, y otro de práctica donde cada alumno estará orientado de una manera individualizada por el propio docente. El programa principal a utilizar será Adobe Photoshop.

Precio: 175 € sólo curso / 285 € con alojamiento y comidas incluídos

Ficha técnica
Título: Construir nuestra fotografía. La creación personal de las imágenes.
Profesor y director del curso: Xavier Mollà i Revert
Fechas: del 5 al 8 de noviembre de 2009
Lugar: Estudio de fotografía de Xavier Mollà, Ontinyent - València
Fecha límite inscripción: 31 octubre de 2009
Consultas: xmr@xaviermolla.com - www.xaviermolla.com
Tel: 962914191. Móvil: 676956794

Para realizar la inscripción solicitar ficha y datos de reserva directamente a Xavier Mollà.

01 octubre, 2009

SERENATA DE AGUA. Viaje a Marruecos


El aire corría suave, los cojines acuñaban la espalda y mirábamos a través de las rodillas dobladas sobre el pelo parejo de la alfombra. El hombre nos trajo un espumoso té con un dulce que efervecía en la lengua, y empezó a sacar, una por una, la colección que tenía.

- «Na’am» para dejarla en el suelo y «Laa» si no les interés.

«Laa» gritaba la catalana, «Na’am» se aventuraba el holandés, y el luxemburgués sólo reía y miraba. La colombiana se dejó enamorar por los tejidos bereber venidos del desierto, con esas figuras repujadas que ya soñaba colgadas en su habitación como un cuadro sin marco para tocar en las noches de desvelo. Entonces sus ojos la delataron y se unió al juego. 350 dírhams pidió el bigotudo rechoncho. Ella ofreció 100. Él le dijo 250. Ella insistió en que más de 100 no daba. Él le habló de la dificultad de los telares y de los largos meses de trabajo. Ella se puso a pensar en los rostros ennegrecidos de los hombres del desierto, así que, fuera de sí, se le escapó un 120. Él, empeñado en vanagloriar la obra de arte que teníamos ante los ojos, la presionó diciendo que lo mínimo eran 150. La cubana, triste de que su amiga se quedara sin la alfombra le ofreció los 30 que faltaban; pero ella intransigente como era cerró diciendo 130 y no va más. El pelirrojo de Luxemburgo y la catalana de cabello lacio, que se movía como aleteado por su propia respiración, se llevaron también una alfombra cada uno, de esas de doble faz que se pueden usar dependiendo del estado de ánimo.

Llevaban en bolsas negras la compra. Los europeos con el ceño semiarrugado se fueron preguntando precios en cada nueva tienda.

- Pagues lo que pagues de estos sitios siempre se sale con la sensación de haber pagado más de lo que era – les dije.

- Si, además nosotros como no venimos de la cultura del regateo se nos ve poco diestros, a veces obtusos.

- O casi siempre.

Se relajaron pensando que habían comprado ejemplares hermosos y únicos y sabiendo que era mejor sumirse en la ignorancia para seguir sonriendo el resto del viaje. Continuamos caminando, al dar la curva nos encontramos de frente con una fuente al mejor estilo árabe, con piedrecitas diminutas de colores rodeándola y que le daban visos de arcoíris al agua que brotaba. En medio colgaba un vasito de plástico rosado del que todos bebían. Las niñas sumergían la lengua, hinchaban los pómulos y le lanzaban el agua a unos narcisos blancos y amarillos, que parecía habían crecido por error en una amplia grieta del cemento. Después de cumplir con su objetivo de duchar de pies a cabeza a las flores, se percataron de nuestra presencia, dijeron algo incomprensible, llenaron el vasito rosa de agua fresca y me lo dieron.

- Me lo bebí de un sorbo y les dije «sucran». Ellas rieron a más no poder y se fueron. Más adelante me enteraría de mi error, puesto que «sucran» significa borracho, nada que ver con el «shokran» con el que les quise agradecer. El holandés, la catalana y el luxemburgués siguieron su camino, entonces nos quedamos Carmen, Caro y yo recorriendo los milyunochescos laberintos de las calles de la media de Fez.

Un paso más y nos topamos el olor a especias y el sabor de los dátiles poniéndosenos en el paladar. Otro paso y el polvo metido en sacos de hule separado en 11 colores fuertes expuesto para comprar a granel. Era la hena que usaban las mujeres para adornar sus manos y sus pies. Ellas, tan poco interesadas en escotes y ajustes que delineen sus curvas, dejan todo su erotismo a la mezcla de colores y formas que trenzan por sus nudillos, se separan y se buscan por entre los dedos, en un ejercicio de sensualidad en toda regla. Por las calles sólo veía los dedos de esas mujeres cubiertas y la silueta de los cuerpos bien hechos de esos hombres que invitaban a soñar.

Ahora me acordaba de los camellos que había por los caminos, sobrepuestos al cielo y al mar. Cuando estuvimos en las grutas de Hércules – ese lugar mitológico donde el héroe solar descansó después de separar África de Europa- viendo cómo las rocas caprichosas esculpieron sobre sí mismas el mapa de África, de camino al Cabo Espartel, nos encontramos con aquel animal cuasi sagrado bañado en oro. Su caca es utilizada como pomada eficaz para el dolor de cabeza, y por 15€ se puede conseguir un litro de su leche, preciada por valores afrodisíacos capaces de animar al macho más arisco. Así que ahora viendo este desfile de hombres con batas tan fáciles de poner y de quitar, era imposible no jugar a adivinar cuál de ellos había bebido del líquido bendito.

El día que visitamos Asilah no hacía tanto calor, a pesar de estar en pleno agosto, los vientos cargados de arena del Sahara estaban tranquilos. Al llegar nos encontramos con una ciudad chiquita pero despampanante, de calles estrechas y empinadas desde las que se ve el mar. Por allí paseamos respirando la calma que no volveríamos a encontrar ni en Tánger, ni Chaouen, ni mucho menos aquí en Fez.

Durante todos estos días nuestra principal labor ha sido congelar imágenes que nos servirán para el número de Marruecos que publicaremos el mes entrante en la revista. Entre tanta foto mala hemos conseguido alguna que otra buena, no exenta de sudor, puesto que la mayoría tuvimos que tomarlas a escondidas, con mucho cuidado de no ofender a su Alá. Cuando el hombre representa está incurriendo en competencia con el Creador, además la fotografía puede ser una promulgación del culto al cuerpo y a la estética, valores que los musulmanes no comparten. Así que con la cámara al cuello, obturábamos el diafragma sin mirar, o se ponía una de nosotras delante de la persona-objetivo posando a ser el centro de la foto, mientras la otra hacía la que enfocaba para otro lado y disparaba. Pero el truco no siempre funcionaba, a veces uno que otro nos regañaba con una voz salida de debajo de la barba, haciéndonos correr. Desde niños aprenden la regla, incluso los más pequeños al vernos levantar el objetivo agresor comenzaban sus negaciones y a usar sus manos para cubrir su rostro.

En las calles se veía gente sentada en sus sillas leyendo el Corán, rezando o escuchando el paso del tiempo; hombres, muchos hombres dándose muestras de afecto que nada tienen que ver con la homosexualidad, entonces sonreí viendo a ese señor arrodillado frente al viejo que descansaba en su silla, con un brazo sobre su pierna y con el otro cogiéndole la mano.

Luego de una caminata de 8 horas por la medina de Fez nos dieron las siete de la tarde, en segundos la calle se quedó limpia de gente: era el momento de comer. Aunque nos sentíamos aliviadas del barullo, empellones y los constantes ofrecimientos de hachís; por otro lado sabíamos que era la hora a la que el riesgo de tres mujeres solas en Marruecos se triplicaba, pues hasta la policía estaba comiendo. Y en esas se nos acercaron dos muchachos de dientes marrones ofreciéndonos su virilidad, otra vez pensé en los camellos, por lo que tuve que ahuyentar mis pensamientos con un abanico típico español. Al final se fueron conformados con el billete de les dimos.

Las sombras agrandadas de las frutas desperdigadas sobre el cemento, nos asustaron, entonces buscamos refugio a nuestros miedos en un baño típico árabe. Corría el agua, desnuda, sin tapujos, ni vergüenzas. Las cabelleras negras y largas, por fin libres de velo, brillaban entre las gotas de agua, las figuras pintadas en sus manos y pies empezaban a desfigurarse, a dejar su piel en una limpidez que asustaba. Después de haberlas visto en la calle guardando su honor de las miradas masculinas, allí estaban, con sus pezones, viscos, puntiagudos o agachados; tan libres de pudor. Me gustaba escuchar correr el agua hirviente y verla caer en mi piel achicharrándome el cuello, para luego chorrear el agua fresca de la coquita recién llenada, por los dedos de los pies, llenarla otra vez e ir subiendo.

Al salir, por el mismo pasillo por el que habíamos entrado, descubrimos una escalera. Subimos sigilosas pensando en que podría ser algo prohibido, pero no encontramos nada surrealista ni espectacular, sólo una habitación vacía con una pipa de esencia de frutas y una ventana. No era una ventana cualquiera, era una celosía antigua desde la que seguramente alguna mujer había mirado sin ser observada. Carmen desenrolló la alfombra y se sentó a pensar.

Eva y yo plantadas viendo a la gente que pasa hasta que nos dolieran los ojos. Desaparecí unos segundos en busca de un cuarto de baño, y me llené de odio, de nuevo me tocaba orinar en un baño turco, un plato de ducha con un agujero en medio que olía a batido de excrementos, con un grifo y un cubo para despedir una parte de porquería. Mareada, como pude, en cuanto entré me quité los pantalones enteros, los colgué en la puerta para evitar que se escurrieran y tocaran el suelo infesto. Cuando me levanté, los pantalones habían desaparecido. Me quedé allí un largo rato, gimiendo de rabia, respirando los hedores de otros cuerpos, y culpándome, sí, sobre todo culpándome por haberle devuelto a Eva sus ojos de europea.

Carolina Garcés.