17 diciembre, 2011

SALTO AL VACÍO


Ives Klein (1928-1962) fue un artista francés respetado como una significativa figura dentro del movimiento neo-Dadaísmo. Su obra resulta pionera dentro de los medios audiovisuales. Lo hace fundamentalmente con la fotografía, el cine y posteriormente el video.

Una de sus obras más emblemáticas de Klein, y que influyó de manera determinante en tanto que precursora del accionismo, el body art y la performance, es la titulada “Salto al Vacío”, realizada en octubre de 1960.

Esta obra conecta con la idea del artista de inmaterialidad y espacialidad. Así, el cuerpo del artista se integraba en el espacio cósmico mediante un salto que plasmaba la sensación visual de levitación. Esta idea de levitación espiritual obsesionaba a Klein, seguramente como resultado del ejercicio de las artes marciales y de su peculiar concepción del zen y de la cultura oriental. Esto, unido a las noticias sobre lanzamientos de naves espaciales a la conquista del espacio exterior, influyó, sin duda, para que Klein concibiese su particular manera de fundirse con “el mundo espacial de la sensibilidad inconmensurable”.

Para ello, Klein, como yudoca consumado y entrenado en la técnica e caer sin dañarse, realizó su acción en diversas ocasiones. Con ello, pretendía trascender su propia existencia terrenal. Su peculiar “miniserie” de Salto al Vacío comenzó el 12 de enero de 1960, al saltar a la calle desde un edificio de dos plantas. La hazaña se saldó con un tobillo torcido. El sabía que para plasmar artísticamente sus ideas sobre levitación no podía limitarse a realizar una acción entre unos pocos testigos. Por ello planeó la acción, una vez más, destinada únicamente a producir un documento fotográfico que atestiguase su singular acto. El artista se apostó sobre el tejado de una casa de siete metros de altura. Desde allí saltó con el afán de legitimar el primer “salto verdadero” y del que no se había producido documentación visual alguna.

Klein utilizó el formato de un períodico que colocó en distintos quioscos de París. Bajo el titulo de Teatro del vacío informaba, además de otras noticias, del salto de Klein. El periódico no sólo incluía la fotografía sino también un titular que decía: "¡Un hombre en el espacio", al que agregaba el subtitulo: "El pintor del esapcio se tira al vacío".


"Salto al Vacío" © Ives Klein


Fuente "Fotografía de creación" (José Gómez Isla)

10 diciembre, 2011

EL REGRESO IMAGINARIO

El escritor y cineasta Atiq Rahimi nació en Kabul (1962) y, una noche de diciembre de 1984, la abandonó. El exilio duró 18 años, hasta 2002, cuando Rahimi, para descubrir un Afganistán destruido por el "terror negro de la guerra", regresó a Kabul disfrazado de "fotógrafo inmediato-urgente".

El disfraz no engañó a nadie. "Iba vestido como un afgano, es mi país, mi idioma, pero los niños se reían de mí, incluso me insultaban". Y el escritor se convirtió en otro, en el otro yo, en el Atiq que nunca dejó Afganistán y aguantó la invasión soviética, la guerra civil, los talibanes, Al Qaeda y los bombardeos de Estados Unidos. Con su cámara, Rahimi recorrió todo Kabul, sacando a los paseantes, a la gente rezando, la vida cotidiana. Los dos Atiq conversan y aprenden a conocerse. El resultado es un libro, El regreso imaginario.

Desde que ganó el Premio Goncourt en 2008 por Syngué Sabour. La piedra de la paciencia (Siruela), su primera novela escrita en francés, Atiq Rahimi encarna para muchos el símbolo del exilio afgano. "Cuando dije que volvía, una revista me propuso documentar mi regreso y me dieron todas las cámaras de última generación". Pero no le gustaba lo que veía detrás del visor: "Muchos grandes reporteros sacaron fotografías del Kabul actual. Buscaba mi propia mirada, quería fotografiar las heridas, reencontrarme con mis cicatrices". Y se hizo con una vieja cámara akasse fawri-zarouri.

"Nasrudin busca las llaves de su casa bajo una farola. Un amigo suyo le pregunta: ¿Dónde las perdiste? En mi casa, respondió Nasrudin, pero ahí no hay luz. Yo soy como Nasrudin. Perdí en mi país la llave de la libertad y de la identidad y me fui a otro donde había luz, aunque sabía que no iba a encontrar nunca esta llave. Me la invento en mi imaginario, en mis películas y mis novelas".


El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.

El regreso imaginario © Atiq Rahimi.