Ricard Terré (Barcelona, España, 1928 - Vigo, España, 2011), el fotógrafo indagador del alma humana murió el pasado jueves a los 81 años. Uno de los grandes fotógrafos documentalistas del siglo XX con un carácter especial de ver el mundo. Se inició en el universo del arte como pintor y caricaturista empezando a ejercitar la fotografía en 1955. En 1958 se integra en el grupo AFAL (Agrupación Fotográfica de Almería) formando parte de su comité directivo. En la década de los 60 abandona la fotografía incorporándose a ella nuevamente en 1982.
19 julio, 2011
17 julio, 2011
RUINAS DE SANTA MARÍA DE CAZORLA
Las ruinas de Santa María de Cazorla están ubicadas en el municipio más grande y cabecera de la Comarca de la Sierra de Cazorla, al Este de la provincia de Jaén, en la comunidad autónoma de Andalucía, España. Fue fundada en el s. VI a. c y se llamó Castaón. Esta ciudad corona el valle del Guadalquivir, cobijada bajo un fragoso arco montañoso.
Descubrí un hermoso pueblo, con pequeñas casas blancas apiñadas unas contra otras, al pie del pico rocoso donde se alza el Castillo de la Yedra. La documentación sobre la arcaica iglesia es escasa, debido, en gran medida, a la dispersión de sus libros y a la ausencia de fuentes escritas. La Iglesia es de trazo renacentista (s. XVI), obra de Andrés de Valdelvira, célebre cantero y arquitecto renacentista español. Las ruinas están insertas en un paisaje agreste, edificada sobre el río Cerezuelo que entra en una gran bóveda bajo el altar mayor, atravesando toda la Iglesia, para prolongar su trayectoria bajo la Plaza de Santa María.
Corría el año de 1694 cuando, tras un gran diluvio, el río inundó el templo desmembrando los retablos y empujando fuera del lugar sagrado imágenes y delicados ornamentos. Durante la guerra de independencia también soportó una quema que motivó su desamparo.
Al partir, la luz áurea del sol realzaba el tono amarillo de las ruinas… Entonces el día se vistió para mi cámara.
A la izquierda las Ruinas de la Iglesia Santa María de Cazorla,a la derecha el Castillo de la Yedra. Fotografía: © Carmen Rivero
26 junio, 2011
HERNEST HEMINGWAY Y LA VIGÍA

Ernest Hemingway
La bella y simbólica casa de Ernest Hemingway en La Habana, llamada finca La Vigía, donde residiera por más de 20 años, es un lugar inolvidable para cualquier persona que lo visita. Está ubicada a unos quince kilómetros del centro de la capital cubana en el poblado de San Francisco de Paula. Fue la primera institución creada en el mundo para divulgar la vida y la obra del escritor. El inmenso espacio natural nos da la bienvenida a través de un camino que nos va llevando con sigilo al universo del Premio Nobel de Literatura en 1954. De repente se vislumbra una preciosa casa señorial de muros ocres y al asomarse a la entrada se siente una sacudida imborrable al percibir que lo sensitivo existe dentro y que es ahí donde está la esencia del escritor. El inmenso salón lleno de recuerdos pictóricos de sus grandes amigos; un mundo de objetos, muebles elegantes y placenteros que nos hace imaginar el disfrute tan intenso vivido, los momentos que debió pasar.
Allí todo se mantienen intacto, tal y como él lo dejo. Su pasión por España y la caza, perfectamente relacionadas con el espacio, y todas las habitaciones con estanterías llenas de libros, una hilera infinita de más de 9 000 obras distribuidas por toda la casa. Una extraordinaria mesa de madera oscura encarna su pasión por la literatura. La gran cocina llena de luz y color, el baño, en el que el autor leía mientras se bañaba y hacía sus menesteres higiénicos. Pero es en la tercera y última planta de una torre cercana, construida para él, donde tiene un escritorio con vistas a toda la ciudad y a ese mar tan navegado. Colgadas en sus paredes, fotos relacionadas con su vida personal y social de la época como esa en la que está junto al actor Spencer Tracy, uno de los protagonistas de una de sus grandes obras “El viejo y el mar” por la que le concedieron el galardón internacional de tanto prestigio en el ámbito literario.
Todo está rodeado por un sugestivo jardín todavía cuidado de exuberante vegetación de la flora y la fauna tropical que imprimen al lugar un ambiente muy agradable. No quiero olvidarme de esa piscina palaciega con las tumbas de sus perros al lado, los árboles ancestrales de raíces vistas y aunque instalado después, su barco perfectamente conservado llamado "Pilar", con el que pescaba el merlín blanco y que tanta satisfacción y creatividad le dio a lo largo de su vida personal y profesional.
La Vigía es el tabernáculo de un hombre que hizo su hogar en Cuba, a la que mostró en sus mejores novelas y reportajes. Ernest Hemingway representó el modelo de novelista moderno, que descansa sobre su leyenda personal, en la que obra y vida se confunden.
Eva Santamaría
Entrada a la Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Comedor. Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Torre de la Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía © Carmen Rivero
Interior de la torre. Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Vistas de La Habana desde de la torre. Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Piscina de la Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
Delante la tumba de los perros Blak, Negrita, Linda y Nerón. Al fondo el yate "Pilar". Finca La Vigía. Casa-Museo de Ernest Hemingway. Fotografía: © Carmen Rivero
19 junio, 2011
FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE DE ACCIÓN: CABEZABAJO
Performance de Melodía Okupa dentro del Festival de Arte
de Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Isabel León dentro del Festival de Arte de Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Sleepwalk Collective dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Kiki Taira dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Kiki Taira dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
Performance de Paco Nogales dentro del Festival de Artede Acción CABEZABAJO. Fotografía: © Carmen Rivero
14 junio, 2011
A PROPÓSITO DE UN HOMENAJE

“Yo vuelvo
por mis alas.
¡Dejadme volver!
Quiero morirme siendo
Amanecer!”
(Federico García Lorca)
Las cinco ciudades del mundo más vinculadas a Federico García Lorca lo homenajearon el pasado día 5 de junio en el 113 aniversario de su nacimiento y el 75 de su muerte: Fuente Vaqueros, Madrid, Nueva York, La Habana y Buenos Aires . “5 a las 5” es un acto donde el pueblo de García Lorca, Fuente Vaqueros, conmemora su nacimiento desde hace 35 años.
En la vega de Granada otro pueblo es referencia del poeta, Valderrubio. Hace unos días visité la casa donde Federico García Lorca vivió su niñez y adolescencia. La Casa-Museo se encuentra en el número 20 de la calle de la Iglesia en Valderrubio, Granada, rodeado de doradas choperas, verdes campos y el telón de fondo de Sierra Nevada. Pasear por este pueblo es situarse en la misma obra del poeta. Aquí se inspiró para varias de sus más importantes obras: La casa de Bernarda Alba, Bodas de Sangre, Doña Rocita la Soltera, La Zapatera Prodigiosa, su poesía juvenil y gran parte de su obra gráfica están inspirados en personajes reales de Valderrubio; referencia a paisajes, lugares, expresiones verbales, fiestas y hechos populares.
En la casa se mantiene la memoria íntima y material del poeta en los objetos que pertenecieron a la familia García Lorca, en manos de vecinos durante décadas, los cuales volvieron a su lugar de origen tras el exilio de la familia en Nueva York. Esta casa de labor, de dos plantas, fue construida entre 1905-1909. Estaba concebida como vivienda y como espacio donde almacenar la cosecha. La casa se complementa con una pequeña vivienda anexa donde habitaban los caseros. Ambas se abren a un amplio y luminoso patio donde se encontraban los corrales y la antigua cuadra, hoy convertida en teatro y sala de explosiones temporales.





































