16 octubre, 2014

El Parque del Tulipán




En el Cerro queda, un tanto solitario, un poco melancólico, y como dormido soñando viejos esplendores, el Parque del Tulipán, testigo de la época en que la rica burguesía y la seudoaristocracia criolla vivían vida suntuosa que habían edificado en el barrio que todavía los cronistas de hace 50 años llamaban “el aristocrático faubourg”.   
Emilio Roig Leuchsenring.

Imagen de archivo 

A través de todos los tiempos  los parques han jugado un lugar importante en la vida social de las comunidades en que se hallan enclavados y, por lo general, en todos los proyectos o diseños de arquitectura urbana estos están contemplados, teniendo en cuenta que funcionan como pulmones de las ciudades a la vez que sirven de lugares de recreo y esparcimiento.

Muestra de esto es que a principios de del s.XX el Cerro, La Habana, dedicaba 11.546 metros de su espacio a parques y parkways y precisamente unos de esos parques constituye el tema que me trae: El Parque del Tulipán.

El Parque del Tulipán está encuadrado entre las calles Vista Hermosa, Santa Teresa, Tulipán y Concepción con una extensión de 1998.30m3. Fue construido en lo que fuera originalmente la Plaza del Tulipán, a solicitud de varios vecinos  del Cerro en septiembre de 1866. Pidiendo la colocación de banquetas y el establecimiento del alumbrado. El mismo mes aprueban la solicitud en terrenos pertenecientes a la escritora cubana René Méndez Capote.

El parque era un lugar muy agradable en cuyo centro se encontraba una glorieta, la cual poseía una copa de la que partían varios caminos que conducían a las aceras y a su vez delimitaban las áreas verdes, constituidas por pequeños jardines con flores (rosales, georgina, menocales), y grandes árboles tropicales muy coposos como ceibas, palmas, álamos y algarrobos.

En los alrededores del parque vivían familias acomodadas, aunque gran parte de la aristocracia cerrense habían comenzado a emigrar hacia las nuevas barriadas de el Carmelo y el Vedado, mientras el Cerro ya estaba siendo habitado por una población más humilde, compuesta fundamentalmente por obreros.

La manzana de la calle Tulipán posee una extensión que pertenecieron al Convento Santa Teresa. Cuando se parceló la Estancia “La Grande”, la congregación religiosa cedió el terreno para usos comunales. Fue uno de los parques más hermosos de la ciudad desde finales del s.XIX hasta el primer cuarto del s.XX, le animaban coloridas retretas.

Hoy, lamentablemente, no queda mucho de aquél parque original, factores objetivos como la ignorancia y el maltrato, la falta de recursos que ha frenado el mantenimiento unido a la indiferencia y el desinterés de autoridades, instituciones y empresas, que en diverso grado son responsables de lo que día a día y ante los ojos de todos sufre el patrimonio local en mutilaciones, añadidos, daños y demoliciones sin medida.












04 octubre, 2014

Caligramas

Caligrama.
(Del fr. calligramme).
1. m. Escrito, por lo general poético, en que la disposición tipográfica procura representar el contenido del poema.
  

En mi resiente visita a La Habana compartí una mañana con el artista plástico Yornel J. Martínez. Conocí su último trabajo Caligramas, un homenaje a la poesía escrita en un momento donde el libro esta en crisis o mejor dicho el monopolio del libro. Hace mucho tiempo los poetas simbolistas buscaron una especie de sinestesia tipográfica, paginas y letras de diferentes colores y comunicaciones insólitas.

Mallarme hablo de la relación entre escritura y música, haciendo confluir la palabra como sonido y como signo. A Yornel en Caligramas le interesa que la tipografía gane un cierto aspecto autónomo y se levante por encima del discurso para jugar en el espacio del signo-símbolo, tomando como referente los ideogramas chinos y en general casi toda la escritura oriental, que es una polifonía de sentido acompañada de belleza visual, esto por un lado y los experimentos de los concretistas que es una escritura mas mínimal que casi raspa el silencio  como si estuviera allí la presencia de W y su metrónomo lingüístico.

Explora recursos tipográficos que alteran el discurso y mas que temporal el texto se convierte en espacial, tiene la intención con esa investigación visual de regresar por medio de la tipografía a la plenitud de la palabra a esa relación misteriosa del signo y el símbolo, hacer callar al signo y abrir nuevos espacios de significaciones a partir de los recursos tipográficos, intentando  fundir las fronteras de la poesía y la plástica apelando al recurso de la escritura visual.

Estos experimentos visuales poéticos intentan indagar en el espacio de la escritura como imagen rompiendo el infranqueable muro que hemos tendido entre el signo y el símbolo sacando la tipografía de un bloque estático y dándole a la palabra-imagen una nueva posibilidad expresiva.











28 agosto, 2014

REVISTA ALTERNATIVA P350

En algunas conversaciones que sostuvieron el poeta cubano Omar Pérez y el artista plástico Yornel J. Martínez Elías alrededor del año 2009, surgió la idea de fomentar un proyecto editorial que dialogara con contexto cubano: flexible,  mutante,  independiente de  la  industria  editorial. Un proyecto que desde la horizontalidad reuniera un caudal de información que lograra amplificar otras voces, evitando la jerarquización del discurso y que propiciara  además abrir un espacio desde lo creativo, con  el  fin  de  conseguir  una autonomía  cultural.


Así se creó P350, publicación autogestionada que se solventa con el reciclaje del papel de los sacos de cemento y que constituye una plataforma capaz de visibilizar  las propuestas  de grafiteros, tatuadores, diseñadores, artistas visuales, creadores espontáneos, poetas inéditos, etc.

P350 recibe su nombre básicamente del soporte donde se asienta.  Es el nombre de los sacos donde viene el cemento, sacos  que  por fuera dicen Portland P350 y esto es parte importante de la conceptualización del proyecto. Cuando normalmente en Cuba se usa el cemento, se bota el cartucho.  Ellos comenzaron a reciclar el cartucho y lo reutilizan como soporte para construir el block.

Desde el principio evitaron enmarcarse en cualquier perfil editorial que no fuese la expresión libre y la articulación de procesos creativos capaces de posibilitar renovadas formas de experimentación simbólica. Tienen la voluntad de que todos los temas fuesen abordados desde infinitas posibilidades, la única condición, si en algún momento existió alguna, fue que no hubiera exclusiones. 

P350, edición de arte, trabaja al margen de los imperativos comerciales y surge como un espacio de publicación en el sentido más amplio, expandiendo al máximo las posibilidades gráficas y artísticas del formato físico, fue concebida como un lugar de encuentro y  yuxtaposición azarosa de miradas, de interconexión entre las diversas prácticas artísticas y literarias.   No es una revista en el sentido estricto, ni un fanzine; es un espacio de libertad creativa que cuestiona el protagonismo de la gestión editorial, una plataforma horizontal que analiza el hecho mismo de la revista como la entendemos tradicionalmente -consejo editorial, serialidad, redes de producción y distribución, no pagan ISBN y se declaran anti-copyright-.

Antes que proyecto editorial se trata de un gesto, que se consolida a partir de las interacciones que suscitan  las presentaciones del proyecto, las cuales devienen espacio para sociabilizar, donde se  propicia el diálogo sobre temas variados y la interacción con la publicación, creando redes de relaciones e intercambio. Organizan presentaciones, intervenciones, exposiciones, lecturas, talleres, que  funcionan como resortes para provocar el debate y la movilidad del pensamiento, una excusa para juntarse a compartir algo y recuperar los espacios de construcción común. 

La variedad de números que conforman ya la colección, permite ver la diversidad de intereses y la creatividad de las personas que colaboran con este proyecto. Los números no se venden, circulan de mano en mano y los modos de realización son disímiles: esténcil, poesía visual, caligrafía, collage, garabato, lo que la convierte  en un objeto atractivo en sí mismo. Puedes encontrar en sus páginas desde un poema de Antonin Artaud hasta un ticket de  ómnibus, es una publicación con cierta propensión al collage y al corto circuito.


Colaboran con P350   Omar Pérez/ Amílcar Feria/ Ítalo Esposito/ Luis Eligio Pérez( de OMni)/ Elvia Rosa Castro/ Tamara Venereo/  Sandra Ramy/ Ailer/  Yaque-Mati/ Andrés Pérez/  Yerande González/  Rito Ramón Aroche/ Irving Vera/ Felipe Gaspar Calafell/ Danilo Maldonado (el sexto)/ Paco Myfriend/ Dojo Zen de Artemisa/ Julio Cesar Llópiz/ Maikel Iglesias/ Sergio Suarez/ Tamara Díaz/ Duhamel Xolot/ Amalia Iduate/  Alberto Ferrer/ Ana lyen/ Ricardo Ezquijarosa/ Orestes Hernández/ Lester Álvarez/ Luis Enrique/ Odey Curbelo/ Ezequiel Suárez/ Mario Castillo/ Ricardo Alberto Pérez/ Víctor Méndez/  Frency Fernández/ Luis Trápaga/ Lía Villares/Reynier Leyva (Novo) Gabriel Calaforra/ Héctor Antón Castillo/ Jorge y Larry/ Ernesto Santana/  Yornel J. Martínez Elías y el grupo de teatro “El ciervo encantado”.
















































  












































16 agosto, 2014

CAFÉ EMILIANA



En mi reciente visita a La Habana pude saborear el Café Emiliana, conducido por la poeta Soleida Ríos, que abrió por primera vez sus puertas en febrero de 1996.  Es un café ilusorio, fruto de la necesidad y el  buen humor, un espacio cultural real que tiene como primera virtud un público asiduo, que aporta inteligencia, creatividad, desenfado, entre otras buenas cosas.
 
Por el café han pasado numerosos poetas y narradores, críticos, ensayistas, profesores como  Roberto Fernández Retamar,  Antón Arrufat,  Domingo Alfonso, Pedro de Jesús, Sigfredo Ariel, Pedro de Oraá, Luis Lorente, Carlos Celdrán, Elvira Van Brakle, Reina María Rodríguez, Damaris Calderón, Víctor Fowler, Rito Ramón Aroche, Maggie Mateo, etc.  Uno de los más calificados humoristas cubanos de hoy, Doimeadiós, músicos e intérpretes como Alberto Tosca, Yusa,  Descemer Bueno, Kelvis Ochoa, Haideé Milanés,  William Vivanco, Telmary, Robertico Carcasés...  Una larga y honorable relación.

Si un espacio de esta naturaleza necesita una consagración, Café Emiliana la tuvo en agosto de 2005 con un programa musical exclusivo con dos estrenos de los compositores Descemer Bueno y Marta Valdés, en presencia de ella, y con su aplauso, donde participaron el guitarrista Rey Ugarte, Yusa, Haidé y Lin Milanés. 
 
En los cambios de estación, como un magnífico anticatarral, antes en el maravilloso patio del Palacio del Segundo Cabo, en La Habana, esta vez fue en la nueva sede del Instituto Cubano del Libro, en la calle Obispo y Aguiar, a las 4.30 de la tarde, bajo una tórrida tarde de julio.

       La poeta Soleida Ríos
      Duo Jade
      El poeta Omar Pérez
      El poeta Pedro Lòpez Cerviño
      Junto a los poetas Solida Ríos y Omar Pérez, en La Habana


03 agosto, 2014

ACCIÓN POÉTICA: SUSURRO

 
En la Plaza de Armas, sitio fundacional y primer espacio público de la Ciudad de La Habana, tuvo lugar el pasado mes de julio una acción poética coordinada por la poeta cubana Soleida Ríos: “Susurro”.

Susurrar, porque no se trata de lectura desde un podio, de incidencia colectiva sino del acercamiento a alguno de los transeúntes para, si éste consiente, leerle o, memorizado previamente, decirle un poema breve o fragmento de un texto mayor  que a juicio del “susurrador” pueda llegar a la persona en cuestión.

¿Qué se busca? Acercar la poesía a las personas, (con) moverlas, fraternizar. Que el gesto equivalga a un abrazo.

                                                       
 
                                                                                                               
                                                                                            
                                                                                                                                                

    
                                                                  


23 junio, 2014

PHOTOGRAPHIC VIEWS



Felice Beato (Corfú, 1833 o 1834 - Florencia 1909), fue un fotógrafo británico de origen italiano; el primero en dedicarse a la fotografía en Asia y el Cercano Oriente. Fotografió en Japón, India, Atenas, Constantinopla, la guerra de Crimea, y Palestina. También es famoso por sus trabajos de género, retratos, fotografías de vistas  y panoramas de la arquitrectura y paisajes de Asia y de la región mediterránea.

Sus viajes a muchas tierras le dieron la oportunidad de crear imágenes poderosas y duraderas de diversos países, individuos y eventos que no eran familiares para la mayoría de las personas en Europa y Norteamérica. Sus trabajos proveen imágenes de crucial importancia sobre la Revelión de la India de 1857 y la Segunda Guerra del Opio representando sus fotografías la primera obra sustancial de lo que se convertiría en el periodismo fotográfico. Su trabajo tuvo un impacto significativo en la fotografía de la época, y su influencia en Japón, donde trabajó con numerosos fotógrafos y artistas haciendo simultáneamente las veces de maestro debido a su experiencia, fue particularmente profunda y perdurable.

Uno de los grandes méritos de Felice Beato consistió en superar las limitaciones de este tipo de trabajo con los medios técnicos entonces vigentes. Dominar el complejo sistema de tomas fotográficas con el colodión húmedo no era tarea fácil y su experiencia anterior le ayudó a perfeccionar su método de trabajo. También fue pionero en el coloreado a mano de copias y en la elaboración de panoramas. Es posible que Beato aprendiera esta técnica de Charles Wirgman.

Entre noviembre  de 1861 y 1863, año en que Beato se trasladó a Japón, se interesó por la explotación comercial de sus fotografías de India y China. Sólo durante el mes de noviembre de 1861 llegó a vender más de cuatrocientas fotografías en el establecimiento de Henry Hering, quién después las duplicó y revendió. En 1886 Beato llega a Yokohama donde iniciaría la etapa más comercial de su carrera. Allí se dedicó a hacer retratos de los habitantes de las grandes ciudades y de los pequeños pueblos, donde captó con su cámara no sólo el rostro de los personajes, sino también el ambiente que les rodeaba, los paisajes que había visto reflejados en más de una ocasión en la pintura de artistas japoneses y occidentales. En 1868, con parte de estas imágenes, publicó su libro Photographic Views of Japan.


 © Felice Beato
  © Felice Beato
  © Felice Beato
  © Felice Beato
  © Felice Beato
  © Felice Beato
  © Felice Beato
 © Felice Beato
  © Felice Beato
 © Felice Beato
 © Felice Beato
 © Felice Beato
 © Felice Beato
  © Felice Beato